
Descubriendo las PIRCAS de Villa La Rancherita y Las Cascadas: Un Tesoro Histórico

Un Vistazo al Pasado
Gracias a la investigación de Andrea Isola, vecina de la comunidad, con material aportado por la historiadora Claudia Gandini, se pudo reconstruir la historia de estas construcciones. Según el informe de Geodesia de los Herederos de Filemón Garay, las pircas fueron levantadas en 1873, cuando Filemón Garay vendió parte de su Estancia Guadalupe, más precisamente el Puesto Las Minas y el Despoblado, a Jacinto Godoy. En el documento de venta del 18 de septiembre, se estableció la condición de delimitar el territorio con piedras y ramas, compromiso que Godoy cumplió mediante la construcción de las pircas.
ℹ️ Si tenés alguna consulta o necesitás alguna información específica sobre las pircas escribí a [email protected]
Estos muros de piedra sirvieron para marcar el deslinde entre Estancia Las Minas (de puesto se convirtió a estancia) y Estancia Guadalupe, que ya pertenecía a los herederos de Isabel Garay, hija de Juan de Garay (fundador de Santa Fe) y de Hernando de Tejeda Mirabal, hijo de Tristán de Tejeda, encomendero de la Estancia de Anisacate y compañero de Don Jerónimo Luis de Cabrera en la conquista del territorio que luego se fundó como Ciudad de Córdoba.
A lo largo de los años, estas estructuras pasaron ha delimitar los sectores de Las Cascadas y La Rancherita, extendiéndose hasta la propiedad de la Familia Ellese, antes conocida como Estancia Las Minas.
Más que Piedras Apiladas
Con 151 años de historia, las pircas son mucho más que simples muros de piedra. Representan un testimonio del pasado, un reflejo de cómo se organizaban territorialmente las comunidades rurales de antaño. Servían para dividir tierras, cercar el ganado y brindar protección en el entorno natural.

¿Cómo se Construyeron?
El término pirca, de origen quechua, se refiere a muros de piedra construidos sin el uso de cemento ni otros aglutinantes modernos. Lo interesante es que fueron hechas por habitantes locales, utilizando exclusivamente materiales de la zona. Es decir, su construcción no solo responde a una necesidad práctica, sino también a una expresión cultural y territorial que se ha mantenido en el tiempo.
Protegiendo el Pasado
Desde la gestión comunal de La Rancherita y Las Cascadas, se han desarrollado políticas de conservación del patrimonio, con el objetivo de proteger estas pircas y promover su reconocimiento como Monumento Histórico. No obstante, el tiempo y la falta de conocimiento sobre su importancia han causado un deterioro progresivo.
Por ello, es esencial documentarlas, estudiar su arquitectura y comprender su contexto histórico y ecológico antes de que desaparezcan. Solo así podremos garantizar que las futuras generaciones también puedan admirarlas y aprender de su historia.
Un Legado que Debemos Cuidar
Las pircas son un verdadero legado de nuestra historia, un puente entre el pasado y el presente. Nos recuerdan cómo nuestros antepasados organizaban el territorio y aprovechaban los recursos naturales de forma sostenible. Cuidarlas y valorarlas es una forma de rendir homenaje a quienes las construyeron y de preservar nuestra identidad cultural.




Plena Sierra: un año de encuentros en el Valle de Paravachasca

Ferias de Carnaval en el Valle de Paravachasca: fechas, lugares y propuestas

Colectividades 2026 Alta Gracia: shows, gastronomía, ferias y emprendimientos locales

Festival Mionca 2026: street food, arte y planes en familia en Alta Gracia

En estas fiestas, elegí productos locales: celebrá Paravachasca.

Cervecería TALA: sabor equilibrado, técnica e identidad serrana en Villa Los Aromos


Daniel Gómez: construcción y jardinería de confianza en Paravachasca

Contempo Viva Vivir: astrología y salud integral en Alta Gracia




